Cuentas claras, periodismo oscuro
Le exigimos transparencia al poder, al Estado y a las corporaciones. Sería una hipocresía no aplicarnos la misma regla. En La Direkta no tenemos inversionistas en la sombra, ni dueños con intereses políticos, ni recibimos maletines por debajo de la mesa.
Esta es nuestra declaración abierta de cómo nos financiamos, en qué gastamos la plata y a quién le respondemos.
1. De dónde viene nuestra plata
Nuestra independencia editorial depende de nuestra independencia financiera. Por eso, nuestros ingresos provienen única y exclusivamente de:
- Nuestra Comunidad: Los aportes voluntarios (vía Nequi y Daviplata) de quienes nos leen y creen que este periodismo es necesario.
- El Chuzo (Nuestra Merch): La venta de nuestras camisetas, fanzines y los papelillos orgánicos Vieja Escuela. Cada producto vendido es combustible para la trinchera.
- Cero Pauta Condicionada: No recibimos ni un solo peso de pauta oficial del gobierno, ni de empresas extractivistas, ni de bancos. No mordemos la mano que nos da de comer, por eso elegimos que nuestra única mano sea la de nuestros lectores.
2. En qué nos gastamos el billete
Hacer periodismo independiente cuesta. Tu apoyo y tus compras se invierten directamente en:
- Sostenimiento Técnico: Pago de servidores seguros, dominios y protección contra ataques informáticos (porque a los corruptos no les gusta que los expongan y a veces intentan tumbarnos).
- Reportería en la Calle: Transporte, viáticos, equipos y alimentación para estar en la primera línea de la noticia y acompañar las luchas sociales.
- Tiempo y Trabajo: Horas de investigación, redacción, edición y diseño. Sobrevivir mientras hacemos este oficio para no tener que vendernos al mejor postor.
3. Independencia Editorial
Nadie fuera del consejo editorial de La Direkta tiene voz ni voto sobre lo que publicamos. Quienes nos donan o compran nuestra mercancía lo hacen sabiendo que apoyan un proyecto libre. Un aporte económico no compra silencio, ni favores, ni publirreportajes.
4. Fe de Erratas
Somos periodistas, pero también somos humanos. Si cometemos un error en una investigación, un dato inexacto o una cita mal atribuida, no lo borramos a escondidas. Publicamos la corrección de manera visible y clara en el mismo artículo. La confianza se construye asumiendo las cagadas.
¿Tienes dudas sobre nuestras cuentas? Escríbenos en la sección de Contacto. El que nada debe, nada esconde.